China vai sediar o Congresso Mundial da Vinha e do Vinho de 2026, em outubro

Tempo de leitura: 5 minutos

Por Rogerio Ruschel e Vinetur, Espanha

Estimado leitor ou leitora. O mundo do vinho está mesmo em franca mudança. No universo global do vinho europeus e norte-americanos disputam taxações e posições de mercado, produtores europeus de vinhos de valor médio estão apavorados com a queda de consumo das novas gerações, produtos com álcool estão sendo colocados contra a parede, os incêndios e secas assustam grande regiões viníferas e todo mundo procura uma saída. Neste contesto surge a China, um mercado gigantesco que está aprendendo, comprando, produzindo e busca o protagonismo. A realização do Congresso Mundial da Vinha e do Vinho de 2026, em outubro, é um passo importante no protagonismo. Veja abaixo a publicação da revista digital Vinetur, da Espanha, na qual sou colunista.

La Organización Internacional de la Viña y el Vino (OIV) ha abierto este martes, 28 de julio, el plazo de inscripción para el 47º Congreso Mundial de la Viña y el Vino, que se celebrará del próximo 12 al 16 de octubre en Yinchuan, en la región china de Ningxia, por invitación del Gobierno de la República Popular China. La OIV prevé 271 ponencias y 149 pósteres científicos de 35 países en Yinchuan y Ningxia

La OIV informa de que el congreso reunirá a científicos, investigadores, responsables públicos y profesionales del sector vitivinícola de distintos países. El lema elegido es “Configurar nuevos paradigmas para el sector internacional de la viña y el vino: transformar para responder a los problemas, innovar para impulsar la vitalidad y sostener un futuro compartido”.

El programa científico se organizará en cuatro grandes sesiones. La primera estará dedicada a viticultura y abordará enfoques integrados para una producción de uva resiliente y sostenible. La segunda se centrará en enología, con trabajos sobre innovación técnica y adaptación de la enología al futuro del vino. La tercera tratará sobre economía y derecho, con modelos jurídicos y económicos para un mercado cambiante. La cuarta analizará seguridad y salud, con atención a la producción, el consumo y la sostenibilidad social dentro de la cadena vitivinícola.

La organización ha cifrado en 271 las ponencias orales previstas y en 149 los pósteres científicos aceptados. En total, los trabajos proceden de 35 países, una cifra que da idea del alcance internacional del encuentro.

La presidenta de la OIV, Yvette van der Merwe, afirma que la cita llega en “un momento especialmente relevante” para la comunidad vitivinícola internacional por su celebración en China. A su juicio, la mayor implicación del país en este ámbito refleja dinamismo y oportunidades. También sostiene que, tras la adhesión reciente de China a la OIV, el congreso simboliza un refuerzo de la colaboración internacional y del diálogo entre los distintos actores del sector.

La OIV anima a los participantes a formalizar su inscripción cuanto antes para acogerse a la tarifa reducida por reserva anticipada, disponible hasta el próximo 31 de agosto. Los medios de comunicación que quieran acreditarse para cubrir el congreso deben dirigirse al correo press@oiv.int.

La elección de China como sede tiene un peso añadido dentro de la propia organización. El país se incorporó a la OIV en 2024 y es el miembro más reciente del organismo. La entidad añade que se trata además del primer nuevo Estado miembro en su segundo siglo de existencia.

Los datos difundidos por la OIV sitúan a China como el tercer país del mundo por superficie plantada de viñedo. También lo colocan como el undécimo mayor consumidor e importador de vino. En uva de mesa ocupa el primer puesto mundial, con el 43% de la producción total. La organización añade que el país ha desarrollado en pocas décadas una oferta de vinos de alta calidad ligada a una amplia diversidad de terruños.

El congreso tendrá lugar en Ningxia, una región del noroeste chino conocida por su actividad vitivinícola. La OIV señala que esta zona combina paisaje, patrimonio cultural y áreas productoras reconocidas fuera del país. Entre las montañas Helan y el río Amarillo, Ningxia se ha consolidado como una de las principales áreas vitícolas chinas sin perder su identidad cultural propia.

Dentro de esa región se encuentra Yinchuan, capital política, económica y cultural de Ningxia. La OIV subraya que la ciudad reúne historia y desarrollo urbano reciente, y cita entre sus lugares de interés las tumbas imperiales de Xia Occidental, antiguos grabados rupestres y los viñedos que han dado proyección exterior a Ningxia como zona productora.

La OIV es una organización intergubernamental científica y técnica especializada en viña y vino. En la actualidad cuenta con 51 Estados miembros productores y consumidores de uva y vino. Según sus cifras, esos países representan el 90% de la superficie mundial de viñedo, el 88% de la producción mundial de vino y el 75% del consumo mundial.

La entidad celebra dos reuniones anuales en las que participan más de 500 expertos para evaluar, debatir y aprobar por consenso resoluciones sobre viticultura y uva de mesa, enología y métodos de análisis, derecho y economía del sector, así como salud y seguridad del consumidor. Con ese marco técnico e institucional, Yinchuan acogerá en octubre una cita que servirá para poner en común investigaciones recientes y líneas de trabajo sobre producción, mercado, regulación y consumo.

Deixe um comentário

O seu endereço de e-mail não será publicado. Campos obrigatórios são marcados com *